Probamos los hierros PING i200. ¡Conócelos!

Ya está en el mercado el nuevo hierro de PING, el i200, que sustituye al PING i.

Es inalterable la sobriedad a la que nos tiene acostumbrados esta marca de golf. Hay cosas que no cambian. Pero, aun así, las evoluciones con respecto al modelo PING i son más que interesantes.

 

 

 

Siempre me ha gustado lo que ha hecho PING en su segmento de palos de golf, sobre todo desde que presentaron el i20. A partir de entonces no han parado de ofrecer buenos hierros a los buenos jugadores.

El PING i200 nos ofrece una mayor movilidad de bola, a la vez que mucho perdón. Siento como si tuviera en las manos unos S55 o unos iBlade, al jugar golpes con efecto, pero unos G en los golpes descentrados. Me decía el responsable de PING para la zona centro, Borja Loustau, que una de las mayores diferencias con el PING i es el acero 431 con el que está fabricado este hierro, que hace que los golpes sean “mantequilla”.

 

 

La barra estabilizadora del cavity armoniza con la cara, aún más delgada en este modelo. El inserto de elastómero blando oculto se activa en el momento del impacto, proporcionando una amortiguación instantánea de las vibraciones para una sensación inigualable.

 

 

Por las características de su construcción, los ingenieros de PING aseguran ganancia de metros con respecto al modelo anterior. No es una cuestión de grados, ya que son prácticamente iguales en los dos modelos.

 

En el i200, la cara es un 30% más delgada con respecto al i, creando una superficie de golpeo más rápida para más distancia.

 

El acabado de los i200 se llama Hydro Pearl Chrome. Mejora la hidrofobia, es decir, la capacidad del palo de repeler el agua. Las estrías y el fresado de la cara están diseñados de la misma manera. Borja Loustau hablaba de la gran capacidad que tienen estos hierros para reducir los flyers producidos por la capa de agua o humedad al contactar con la bola.

 

 

El bounce añadido y un borde más contorneado crean un perfil único que ayuda al hierro a deslizarse suavemente por la hierba.

 

 

Especificaciones PING i200

Longitud Loft

Hierro 3               39.00″   19.00°

Hierro 4               38.50″   22.50°

Hierro 5               38.00″   26.00°

Hierro 6               37.50″   29.50°

Hierro 7               37.00″   33.00°

Hierro 8               36.50″   37.00°

Hierro 9               36.00″   41.00°

PW         35.50″   45.00°

UW        35.50″   50.00°

 

 

 

A primera vista, este hierro parece más cercano al iBlade que al PING i. Esto es así porque han fabricado los dos hierros con los mismos acabados y una estética similar. Pero el comportamiento de los hierros es distintos. Absolutamente. Este modelo nuevo ofrece una bondad en el golpe errático que el Blade no tiene. De hecho, desde PING creen que un gran número de sus profesionales van a jugar este modelo. Entre un 20 y un 40%. Lee Westwood es un buen ejemplo.

 

 

 

 

Los gramos que se ahorran al tener una cara más fina y un cavity más profundo se distribuyen en el cuello y, sobre todo, en la punta del hierro, para añadir MOI e incrementar perdón al palo.

 

 

 

PING ha añadido una varilla más al elenco de opciones sin sobrecoste, la KBS Tour.

Tanto Borja, Lluís Mauri , responsable comercial de PING en el noreste de España, como David Cambronero, nuevo director de PING España, estaban contentos de esta incorporación, ya que creen que de esta manera se llega a todo tipo de jugador sin necesidad de montar varillas que incrementen el coste al jugador.

 

Las opciones de varillas sin sobre precio en PING son:

– AWT 2.0 (peso progresivo) R, S y X

– Dynamic Gold S300 y X100

– XP95. R300 y S300

– NS Pro Modus 105 S y X

– Project X 5.0 y 6.0

– KBS Tour R, S y X

– CFS 65G SoftReg, CFS 70G Reg, CFS 80G Stiff

 

 

 

Los precios son:

– acero: 148€

– grafito: 159€

 

3-9, PW, UW (RH&LH)

 

Iñaki Bel.

Kibel Golf

Destinos de golf: con mis amigos de La Rioja

Hoyo 3, par 5, Rioja Alta.

Del golf me gusta todo, menos el juego lento. Es un deporte maravilloso que me aporta muchas cosas. Una de las más fascinantes es la oportunidad de conocer campos nuevos, sean del tipo que sean. Me permite viajar a zonas que no conocía, descubrir sitios maravillosos y gente nueva, que entiende el golf de una manera distinta a la mía. Generalmente eso me enriquece.

Este mes de julio he tenido la suerte de volver a una de las mejores zonas de España para hacer turismo de golf, La Rioja. Muchos de vosotros os sorprenderéis al leer este destino. Darme una oportunidad.

En un radio de menos de 30 minutos del centro de la capital, Logroño, cuenta con tres campos de golf de 18 hoyos: Rioja Alta Golf Club, en Cirueña, Club de Golf Sojuela, en Sojuela, y El Campo de Logroño, en Logroño. Además podemos añadir Izki Golf en la provincia de Álava, también a menos de 40 minutos. Es decir, 4 campos para poco más de 2000 federados. Un lujo.

http://www.rfegolf.es/artculosdocumento/licencias/evo_lic_territoriales.pdf

Imagen 2

Imagen 3

Imagen 4

Como es habitual por estos lugares, el hoyo 19 se cuida de manera especial. Es normal que se alargue la conversación sobre nuestros buenos y malos golpes alrededor de unas cervezas y unos pinchos. Nuestro esfuerzo bien se lo merece. Muchos jugadores no estamos acostumbrados a ver las barras de nuestros clubs tan bien surtidas y eso alegra el cuerpo y el espíritu.

Calle Laurel

Calle Laurel

Esta es mi segunda visita a La Rioja este año con los palos de golf. La primera fue a primeros de año, en un viaje con familia y amigos. Aun así, saqué tiempo para jugar un torneo foursome muy divertido. La pareja que ganaba vería su nombre inscrita en una bola de golf que Ian, un escocés majo como él solo, había jugado en el polo norte (¿o era el sur?). Jugué tan mal que no di opción a mi amigo y compañero Javi Romero. Pero lo pasamos como enanos bajo la lluvia persistente que cayó sobre la Grajera.

En este mes de julio, coincidiendo con El Open, he pasado unos días visitando toda La Rioja golfística. Se ha celebrado la ya tradicional Copa Gatupera, torneo match play que enfrenta a los amigos de Jesús del Pozo Vs los amigos de Javier Romero. Hemos participado 40 jugadores, llegados de todos los puntos de España. Los de fuera quedamos el jueves directamente en Rioja Alta, campo que bordea el Camino de Santiago. Jugué con Leticia, Víctor Manso y el gran Jesús del Pozo… ¿Qué he hecho yo para merecer esta maravilla? Los 6 primeros hoyos de este campo me sorprendieron. Hay que conocerlos para que la tarjeta no sufra. Si llegas al tee del 7 con tus números controlados, puedes hacer un buen resultado, ya que los siguientes hoyos son más “fáciles”. Si no es así, olvídate. Disfruté mucho por la compañía, el juego y un entorno maravilloso. Robles asombrosos perfilan calles y hacen de fuera de límites. Hay un par de transiciones de tee a green, como la del 5 al 6, o la del 16 al 17, que me parecieron encantadoras. Por cierto, pese a que llegué al tee del 6 con buen resultado, mi versión suicida del juego se encargó de estropear la tarjeta. Pero no arruinó un buen día de golf.

Posteriormente, como premio a nuestro partido y tras la preceptiva ducha, nos esperaba la famosa calle Laurel. Vino, pinchos y buena compañía, donde charlar de golf y lo que surgiera. A todo aquel que le guste ir de cañas o vinos, este lugar es paso obligado.

https://www.tripadvisor.es/Attraction_Review-g187513-d7076227-Reviews-Calle_del_Laurel-Logrono_La_Rioja.html

 

Pincho de champiñones de El Soriano. Imprescindible.

Pincho de champiñones de El Soriano. Imprescindible.

El viernes, cambio de campo. Por fin conocí Izki. El partido con el que jugué no pudo ser mejor. Patricia, Juan y Javi hacían de magníficos compañeros. Hace ya mucho tiempo que quería ir. Y la verdad es que me decepcionó un poco. No sé si fueron las expectativas. La finca es increíble, pero se juegan hoyos magníficos y hoyos que… no lo son tanto como el 8, 9, 13, 15, 16…  Me gustaría que me comentaseis lo que os parece este recorrido a vosotros. Pero yo volveré sin duda, ya que quiero volver a jugarlo.

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Por la noche, más gastronomía. El Doctor (¡gracias Antonio!) nos invitó a su sociedad gastronómica. Un paraíso en la tierra para los que nos gusta el buen comer y la diversión junto a la mesa. Puerros, pimientos, jamón, garbanzos con carabineros, y un bacalao al pil pil para llorar de emoción.  Y si encima juego al mus como en el norte, con 4 cerdos, y gano… ¿qué más se puede pedir?

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Sábado. Empieza la Copa Gatupera.  Me tocó en el equipo de Filazos (Javi Romero) Creo que me eligió por amistad. Después del torneo de primeros de año, cualquier otro me hubiera descartado. Él creyó en mí. Mi corazón estaba dividido. Otro año será, Sr. Pozo. Se jugaban los dos días en el Campo de Logroño, en el Parque de la Grajera. Me encanta ese campo, pese a que pueda parecer el más feo de los tres. Pero obliga a pensar y a jugar muchos palos de la bolsa. Y eso es interesante. El sábado la modalidad era match play mejor y peor bola. Ambas sumaban. Mi pareja, casualidades, era Ian, el gran escocés. Buen tipo. Jugamos contra José Ángel y Gema, ambos locales. Partido duro. Perdimos en el 16. Al llegar a la casa club, vimos que el resultado global estaba muy igualado. Emoción.

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Por la tarde, parada en la Parroquia del Espíritu Santo, para asistir a Misa de vísperas y dar muchas gracias por este fin de semana, los amigos y el golf. El domingo sería complicado asistir.

Otra vez al centro de Logroño, donde tendríamos la cena de confraternización de los equipos. El ambiente del golf se respira alrededor de la mesa, junto al buen vino de La Rioja.

Domingo. Todo se decide en esta jornada. Hoy se juega match play individual. Me  toca contra José Ángel. Se prevé un partido muy duro, ya que es un local player que conoce a la perfección el campo. Habrá que esperar la oportunidad de atacar. El partido se pone cuesta abajo y en unos hoyos estoy 3 abajo. A remar. Llegamos al 17 con una clara ocasión de igualar e intentar ganar en el 18, pero la desaprovecho. Obligación de ganar el último hoyo para empatar el partido. Y lo consigo con un bogey. Medio punto para cada equipo. Match súper bonito, contra un jugador peleón. Me encantaría jugar contra él otra vez.

Al final, gana Filazos por un ajustado 10 – 8.

La Gatupera, como es tradición, se celebra la misma semana del Open.

Dos torneos para recordar.

Muchos amigos para volver a ver.

Mucho golf en La Rioja para jugar.

El Open de las marcas del golf

Mediados de julio. Una de mis momentos más esperados del año golfístico. El motivo es que se celebra The Open, el British Championship. Mi Grande favorito. Este año se celebra en Royal Troon Golf Club. Aquí han ganado leyendas del golf como Arnold Palmer o Tom Watson. También outsiders levantaron aquí la Jarra de clarete, como ocurrió la última vez que el Open visitó Troon. Todd Hamilton lo hizo en 2004, antes de desaparecer para el mundo del golf.

A este deporte los profesionales juegan por superación personal, por ganar al campo, por batir al resto de jugadores, por entrar en la historia, por cuestiones económicas,… Cada uno tiene sus motivos, más o menos válidos, entendibles  o no para el resto de los mortales que jugamos a algo parecido a lo que ellos van a practicar  en el verde de Troon.

Pero hay millones de dólares en juego que dependen del resultado de cada Major. Existe una batalla soterrada detrás de cada golpe de putt, de chip, de driver. Los participantes en esta guerra incruenta son los fabricantes de material de golf. Quedar primer o segundo puede significar diferencias de millones de dólares en futuras ventas, puesto que los cuatro Grandes son el mejor escaparate para promocionar sus productos.

Os voy a poner ejemplos, muchos de ellos mágicos, que se me han quedado en la memoria, y que suponen, no solo momentos álgidos de la Historia del Golf, sino también picos de ventas para los fabricantes de material. Seguro que recordáis a Tiger, en el collarín del hoyo 16 de Augusta. Uno de los más maravillosos chips que he visto y seguro, que veré. Tiger buscó un recorrido alucinante para ir al hoyo. La bola Nike One Platinum, con el logo viéndose perfectamente, paró el tiempo un segundo antes de caer al hoyo. Eso lo vieron millones de espectadores. Fue el mejor anuncio de Nike del año. Directivos de la marca calcularon que las primeras 60 repeticiones de ese chip tuvo un valor de un millón de dólares en publicidad gratuita. Aunque Davis Love III embocó uno chip parecido en el mismo hoyo años después, no tuvo la misma simbología ni importancia.

También viene a mi memoria Phil Mickelson jugando con dos drivers en el campo de Bobby Jones. Hubo gente que dijo que fue una frivolidad. Y estoy de acuerdo. Pero no olvido los modelos Callaway Fusion FT3 Fade y el FT3 Draw. Y lo más importante es que recuerdo que ganó con ellos. Otro momento importante fue ver las coronas de los drivers de Taylor Made fabricadas en color blanco.  De repente, con el R11 y el Burner Superfast 2.0, todo cambió. Darren Clarke ganó el British Open con el R11. Fue el primer Major del jugador, el de ese nuevo driver y el de un driver blanco. En el mejor escaparate. Cambió la manera de comprar maderas durante unos años. La percepción del amateur es que Taylor Made ha ganado muchos Grandes desde entonces. Pero no ha sido así. Solo han sido 5 (puede que 6). Pero en todos los torneos se ven muchos drivers blancos, y eso es lo importante para TM. En esa empresa tienen que hacerle un monumento al que se le ocurrió esa idea.

¿Y qué decir de Seve? Al más grande del golf español le vemos en St. Andrews ganando con un putter PING Anser. Pese a que no era esa la marca que le patrocinaba, ganó muchos torneos con el putt de PING. Seve jugó con hierros Callaway y también con Mizuno.  Pero su imagen estará siempre asociada a PING. Por el putt. Hay muchos de ellos en la cámara acorazada de réplicas de oro que hay en Arizona.  En concreto 43, de los cuales 5 son de oro macizo. Esto significa que ha ganado 5 Majors con putters PING. Y es uno de los modelos más vendidos de la historia del golf.

Trofeo Severiano Ballesteros

Otro ejemplo. El año pasado Zach Johnson ganó un bonito British Champioship en St. Andrews. ¿Qué marca le patrocinaba? Ni idea. Pero si sé que el putt con el que embocó su último golpe era de la marca Seemore. También tengo en memoria a Bubba Watson ganando la chaqueta verde en el Masters. Toda la semana jugó con el logo de Oakley debajo de los botones, un espacio bien visible. Pero el día que podía ganar, se lo pudo en un lado. Y la chaqueta tapó el logo al ponérsela. Aun así, se habló tanto de esa marca, que el retorno debió ser enorme para Oakley. http://golf76.com/blog/masters/la-colocacion-del-logo-de-oakley-en-el-polo-de-bubba-watson-casualidad/

Aunque no siempre es el ganador el centro de atención. Hay momentos que quedarán para la Historia como un “ojala hubiera…”. Hablo del Open que estuvo a punto de ganar Tom Watson en 2009. De ese torneo me acuerdo de muchas cosas. Watson jugaba con el putter Odyssey #7, le patrocinaba Adams, el jugador que le batió en el playoff jugaba Nike, aunque nos  cueste recordar su nombre… (¿¡Por qué lo hiciste, Stewart Cink!?) Si hubiera ganado Watson, no creo equivocarme al decir que ese hubiera sido el primer Major de Adams.

Tom Watson

Y hay muchos más ejemplos…

Al final, son detalles con los quedamos de un torneo que dura 4 días. Pero esas pequeñas cosas son las que hacen que a los jugadores les paguen millones de dólares. ¿Valen todo ese dinero? No lo sé. Pero un golpe menos que el resto hace que un jugador pueda ganar un torneo y hace que el material con el que lo ha conquistado se empiece a vender más que el de la competencia. Por eso las marcas van a estar muy atentas a lo que pase estos días en Royal Troon Golf Club.

Disfrutad del Open.

#weLoveGolf

PSi Irons

Review hierros PSi

En Kibel Golf nos adelantamos y pudimos probar a mediados de septiembre los nuevos hierros PSi, sustitutos de los RSi2.

Lo primero, el resumen… ¡me han encantado! Los he probado con acero y grafito, y son fáciles de jugar, van largos y tienen un gran toque, sencillo y agradable. Mantienen el SpeedPocket de las gamas anteriores y los Face Slots que introdujeron en la línea RSi. En este modelo, estos Face Slot se mantiene hasta el hierro 8, ya que en el 9 y superiores la cara pasa a ser forjada. Desde Taylor Made dicen que es más interesante construir los hierros largos con acero fundido y con las ranuras en las caras y pasar a acero forjado a partir del 9, donde ya no es necesario seguir teniendo los Face Slots. Cuando golpeaba bolas, éstas salían muy hacia arriba, con mucha distancia. A estos palos les pasa lo mismo que a sus predecesores. Le han bajado el loft. Pese a eso, cogían mucha altura con facilidad. Me recordaban el toque de los RSi1, pero un poco más compactos. No mucho más.

Driver M1

Review Driver M1

Hace dos semanas Taylor Made inició en Kibel Golf  sus demos a las tiendas españolas de la línea M1: driver, maderas e híbridos, y de los hierros PSi. ¡Los demos llegaron a mis manos con el plástico puesto! ¡Estrenar palos es una maravillosa sensación! De la gama M1, me gustó mucho el driver y la madera. El híbrido es para algunos locos.

Después del R15, Taylor Made tenía que hacer algo. Y algo que fuera bueno. Los últimos drivers no habían funcionado bien en ventas. Necesitaban presentar uno que devolviese la confianza del jugador en la marca. Y con el modelo M1 están entusiasmados y expectantes. Creen en él.

Taylor Made sigue en su línea de personalización en sus drivers de gama alta. Ahora intenta llevarla a un nivel superior. El M1 presenta dos raíles en la suela, en forma de T, uno paralelo a la cara del palo, y el otro perpendicular. Con estos sliders el jugador puede mover 10 y 15 gramos para ajustar el centro de gravedad del driver. Antes ya podíamos escoger si queríamos un driver al fade o al draw. Lo que ha introducido Taylor Made es si queremos más o menos spin. Muchas veces vemos en un fitting que los golpes de un jugador son buenos pero por un pequeño porcentaje de spin inadecuado dejan de ser magníficos. La opción de mover esos 15 gramos puede ser la diferencia. Personalización. Sí que he percibido que la combinación de unas posiciones correctas de los dos pesos a la vez que una varilla adecuada, hace de éste uno de los drivers que más lejos pegan. Pero recomiendo que estudie un especialista para ver cuál es la configuración optima. No sirve poner los pesos a ojo, ni montar cualquier varilla. Estaríamos dejando por el camino muchas cosas buenas.

Hierros Ping

Gama hierros PING 2016

Ahora que PING saca sus nuevos hierros de la gama G, he querido realizar una review en profundidad. Estas son las conclusiones.

En la primera parte he probado en la cancha de El Estudiante toda la gama de hierros que tiene actualmente PING: el G-Max, el nuevo G y el I.  He querido dejar aparte el S-55, ya que va enfocado a un tipo muy específico de jugadores, los de hándicap bajo, y no quería meter a este tipo de golfistas en esta prueba. Los G son los últimos hierros que tiene PING, miestras que G Max y el modelo i ya están en el mercado desde hace unos meses.

PING Anser y Anser 2 TR 1966

Fitting de putt

En la PGA Show 2016 Odyssey ha presentado los nuevos Toe Up. También acabamos de ver los modelos conmemorativos de PING Anser y Anser 2 TR 1966. Scotty Cameron presenta sus nuevos modelos, que son preciosos. Taylor Made también. Todas las marcas nos enseñan sus últimas novedades del juego corto. Pero, ¿seguimos algún patrón a la hora de comprar uno u otro? Ninguno. En el putter imperan nuestros gustos y lo que muchos llaman “sensaciones”. Siempre me ha resultado premonitorio utilizar esa palabra al comprar un putter. Suele significar que el palo va a acabar en el trastero en un par de meses. En cambio, sí me gusta emplearla para patear. “Sensaciones”. Curioso, ¿no?

No hay una estadística clara de cuantos puts juega un hándicap medio (18) durante una ronda de golf. Siendo muy, muy, muy generoso no bajo de una media final de 2 por hoyo, es decir, de 36. Para haceros ver lo bueno que he sido al concederos ese número de golpes en el green, si acudimos a la web del European Tour, y nos fijamos en las estadísticas de putts por vuelta del año pasado, podemos ver a Alex Cejka el 177 con una media de 34.3. Y Magnus Carlsson está el 171 con 31.4 putts por vuelta. Entiendo que esta estadística va muy ligada a los GIR, pero eso lo dejaremos para otro momento. Es decir, más de un tercio de los golpes que un jugador HCP 18 da en el campo los realiza con el putter. ¡Más de un tercio!

Varillas. Propiedades

Propiedades

En un artículo anterior repasamos la historia de las varillas, su procedencia y evolución. En este post definiremos y explicaremos las cinco propiedades de las que están compuestas. Es muy interesante conocerlas sobre todo a la hora de elegir el equipo con el que queremos jugar, ya que una correcta combinación de estas características hará que podamos sacar un correcto rendimiento al material de golf, adaptándolo a nuestro físico y a nuestro tipo de swing.

Las cinco propiedades de las que estamos hablando son longitud, peso, flexibilidad, torsión y punto de flexión o bend point. Pasaremos a explicar a continuación qué significa cada una.

Una historia de varillas

En este artículo quiero contaros cómo han evolucionado los palos de golf desde que se empezó a jugar en Escocia hasta nuestros días. Y concretando un poco más, me centraré en las varillas: de qué materiales estaban construidas, en qué momentos de la historia se empezaron a jugar, quienes las inventaron, etc.,…

Se tiene constancia del juego del golf desde finales del siglo XIV, pero no así de que estaban hechos los primeros palos. No es hasta principios del siglo XVII y mediados del XVIII cuando se empiezan a tener documentos que hablan de ello, y por lo tanto, también de las varillas y  de las maderas que los clubmakers utilizaban para fabricarlas. Dichos documentos nos hablan de maderas duras, que les daban a esos artesanos la flexibilidad, peso, sensación, consistencia y durabilidad que estaban buscando. Generalmente las encontraban en árboles tipo el fresno, avellano, cerezo o boj, pero realmente servía cualquiera de características similares que se encontrase en las inmediaciones. Esto en lo que se refiere a las Islas Británicas, aunque en EEUU en poco variaba el tipo de maderas utilizadas. Es importante reseñar que durante más de tres siglos los clubmakers fueron auténticos artesanos. Esculpiendo un tronco, consiguieron que los jugadores de aquella época, precursores del golf moderno, tuvieran en sus palos el equivalente a lo que hoy es para nosotros, por poner ejemplo, una varilla regular de 75 gramos con un flex point medio y un torque de 3’8º. ¡Unos genios!